Guía de cuidados
Cochinilla algodonosa: por qué vuelve y cómo acabar con ella
Si has visto pelusas blancas y pegajosas en las axilas de las hojas, es cochinilla algodonosa. Y si ya la trataste una vez y ha vuelto, no hiciste nada mal: la mataste toda menos los huevos. La cochinilla algodonosa se erradica con un calendario, no con un pase de alcohol. Ocho semanas, una intervención por semana, sin saltarse ninguna. Debajo está el porqué de ese número y qué hacer si aun así la planta sigue cayéndose.
Cómo saber que es cochinilla algodonosa y no otra cosa
Busca en los sitios donde la planta se dobla: axilas de las hojas, envés, uniones del tallo, el borde interior de la maceta. Son motas blancas de aspecto algodonoso, de dos a cuatro milímetros, con un insecto blando debajo. Si aplastas una, mancha.
- Melaza: las hojas están pegajosas al tacto. Es el azúcar que excreta el insecto.
- Negrilla: encima de la melaza crece un hongo negro que parece hollín. No ataca a la planta, pero le tapa la hoja y le corta la luz.
- Hormigas: si suben y bajan por la maceta, no son casualidad. Van a por la melaza.
- Crecimiento nuevo deforme: hojas pequeñas, arrugadas o amarillentas en la punta.
Se confunde con dos cosas. Con el mosquito del sustrato, que vuela y vive en la tierra —aquí nada vuela—. Y con el moho blanco de la superficie del sustrato, que es un hongo inofensivo y no se mueve ni se agarra al tallo.
Regla rápida: si está en la tierra, no es cochinilla algodonosa. Si está en la axila de la hoja y mancha al aplastarla, lo es.
Por qué vuelve: el error del tratamiento único
Aquí está lo que casi ninguna guía cuenta. Una hembra pone entre 100 y 600 huevos dentro de ese saco algodonoso. La cera repele el agua y protege lo que hay dentro, así que cuando pasas el bastoncillo con alcohol matas a los adultos y a las ninfas que estaban a la vista, pero el ovisaco queda intacto.
Los huevos eclosionan entre seis y catorce días después. De ahí sale el único estadio móvil del bicho: unas ninfas diminutas, rosadas, que se reparten por la planta y se meten en cada grieta antes de fijarse. Dos semanas más tarde ves «pelusas nuevas» y concluyes que el tratamiento no sirve. Sirvió. Lo que faltó fue el segundo pase.
| Fase | Duración | ¿Le llega el tratamiento? |
|---|---|---|
| Huevo (dentro del ovisaco) | 6-14 días | No: la cera lo protege |
| Ninfa móvil | Días | Sí, es cuando es más vulnerable |
| Ninfa fijada con cera | Semanas | Parcialmente |
| Adulto y puesta | Ciclo total 30-60 días | Sí |
El ciclo completo, de huevo a adulto que vuelve a poner, va de treinta a sesenta días según la temperatura de la casa. Cuanto más calor, más rápido. Por eso en agosto se dispara y en un piso con calefacción no para en invierno.
El calendario que sí funciona
Día 0: aislar y arrasar
Saca la planta de la habitación. La cochinilla algodonosa pasa de una maceta a otra por contacto de hojas, así que una planta infestada en una estantería compartida contagia a las vecinas en cuestión de semanas. Revisa también las que estaban tocándola.
Corta y tira lo que esté muy colonizado: un tallo cubierto no se recupera y hace de reservorio. Después, foco por foco, un bastoncillo mojado en alcohol isopropílico al 70 % aplicado directamente sobre cada mota. El alcohol disuelve la cera y deshidrata al insecto.
Antes de pulverizar nada, prueba en una hoja y espera un día. Algunas plantas de hoja fina o vellosa se queman. Es la recomendación explícita de los programas de manejo integrado, y ahorra disgustos.
Semanas 1 a 8: la pasada semanal
Si el foco era más que un par de motas, el bastoncillo no basta: hay ninfas donde no miras. Diluye una parte de alcohol al 70 % en tres a seis partes de agua y pulveriza toda la planta —envés incluido— hasta que gotee. Para esto conviene un pulverizador de bruma fina: la gota gruesa resbala y deja sin mojar justo las axilas donde se esconden. Repite una vez por semana durante ocho a doce semanas.
Ese intervalo no es arbitrario: los huevos eclosionan cada seis a catorce días, así que una pasada semanal siempre pilla a la generación nueva antes de que se fije y ponga. Saltarse una semana es regalarle a la plaga el ciclo entero. Si prefieres aceite de neem, la lógica del calendario es la misma; lo que no puedes hacer es tratar una vez y confiar.
- No mezcles productos a la vez ni subas la dosis: multiplicas el riesgo de quemadura sin ganar eficacia.
- Aparta la planta del sol directo mientras esté mojada, o el alcohol le hará el mismo daño que una quemadura solar.
- Si hay hormigas, córtales el paso. Trasladan cochinillas a plantas nuevas y las defienden. Con hormigas trabajando, tu calendario va cuesta arriba.
La has tratado tres veces y la planta sigue cayendo: mírale las raíces
Este es el escenario que ninguna guía en español cubre y explica la mitad de los casos desesperados. Hojas limpias, sin una mota a la vista, y la planta que no crece, se amarillea y se marchita aunque el riego sea correcto.
Existe una prima de la anterior, la cochinilla de raíz (Rhizoecus), que vive exclusivamente en el cepellón y el sustrato. No sube a la hoja. Se la ve al desenmacetar: polvillo blanco ceroso pegado a las raíces y en las paredes de la maceta, como azúcar glas. Tiene predilección por suculentas y cactus, que además disimulan el decaimiento durante meses.
Con esta no valen calendarios de pulverización: el producto no llega. Hay que desenmacetar, tirar todo el sustrato viejo —no intentes salvar nada—, lavar las raíces con cuidado, recortar lo dañado y replantar en sustrato nuevo, en una maceta limpia o desinfectada. La antigua, o se friega a fondo, o se jubila: si vas a jubilarla, el trío de macetas de cerámica resuelve el recambio de tres plantas de golpe. Encontrarás lo demás en nuestra selección de riego y cuidado.
Lo que circula por ahí y no funciona
- Vinagre. Ha aparecido en varios medios como truco casero. No hay nada que lo respalde y el ácido sobre hoja tierna quema. Es el mismo mal consejo que el vinagre contra los mosquitos del sustrato: sirve para atraer moscas de la fruta y para poco más.
- Un insecticida comercial cada vez que la ves. Aplicar a repetición y sin criterio es la receta conocida para seleccionar individuos resistentes. Acabas con una plaga que ya no responde a nada.
- Lavar la planta con la ducha y dar el tema por cerrado. Arrastra adultos, no huevos. Sin el calendario detrás, es solo aplazar dos semanas el problema.
- Tratar solo la planta enferma. Si estaba en contacto con otras, están todas en cuarentena hasta nuevo aviso.
Cómo evitar que entre en casa
Casi siempre entra montada en una planta nueva. Tres semanas de cuarentena para cualquier recién llegada, lejos del resto, con una revisión de axilas y envés cada pocos días. Es la misma rutina que recomendamos para las plantas que llegan por mensajería, y vale para cualquier procedencia.
Lo demás es rutina barata: mirar el envés cuando riegas, no amontonar las macetas hasta que las hojas se tocan, ventilar, y quitar hojas secas del sustrato. Una planta con el riego bien ajustado tampoco se libra, pero aguanta mucho mejor la colonización mientras la resuelves. Si vas a rehacer el rincón, el mix de cactus y el trío de echeverias son justo las especies que más agradecen la revisión periódica —y las que más sufren la de raíz—; el resto está en suculentas y cactus.
Ocho semanas de constancia parecen muchas. Son ocho minutos por semana.